28 abril 2010 

CON RUSSELL − MEETING RUSSELL

 

Las palabras siguen sin salirme bien y sé que no podré expresar exactamente todo a pesar de que ya han pasado las horas, así que he pensado que lo mejor es sacarlas como sea. No siempre se posee el control sobre palabras o silencios pero seguramente lo de escribir ayuda: por usarlas y por poder hacerlo en silencio.

 

I still have all the feelings inside and also know that I won’t be able to express them all exactly in spite of the many hours already passed, so I’ve decided the best I can do is to take them out without thinking. There’s not always control over words or silences but surely writing is a good help: you can use them in silence.

 

No sé lo que pasó en la noche del miércoles porque, hasta ahora, esa situación pertenecía al mundo de la imaginación y los sueños. Pero ahora la llevo recreando tantas veces que ya he perdido la cuenta y es como si se me hubiera dividido la mente: en una parte se siguen generando los pensamientos básicos, en la otra un bucle sin fin compuesto de tres momentos: las luces traseras de una furgoneta que se aparta y se para en la acera, una figura que se baja del asiento del copiloto y que resulta ser el MONSTRUO haciéndose más grande a cada paso hacia nosotros hasta quedarse delante, sonreír y saludar. Después, casi todo son ráfagas de incredulidad absoluta ante una cara, unos ojos, una voz y un cuerpo que he visto millones de veces (dos anteriores ya en el mundo “real”) que al final fui capaz de procesar por lo magníficamente verdaderos que resultaron ser tan de cerca, mucho, muchísimo más, a años luz incluso, del otro par de veces anteriores en el 2001 y el 2006.

 

            I don’t really know yet what happened on Wednesday night because, until now, that situation belonged to the world of imagination and dreams. But now, I’m recreating it so many times that I just have no account anymore and it’s as if my mind was divided in two parts: in one, basic thoughts are working, in the other, however, there’s an endless sequence running and formed by three moments: the rear lights of a dark van flashing as it moves to stop close to the sidewalk, a figure getting off from the right seat that turns out to be the MONSTER becoming bigger and bigger in each steps towards us to stop in front, smile and say hello. After this, just flashes of absolute impossibility of believing in a face, eyes, voice and body I’ve seen thousands of times (twice already in the “real” world) which, at the end, I was able to process and accept thanks to how superbly true they turned out to be watching them so close.

 

            Fue un día caluroso y duro, decepcionante en general pero también alegre, con nuevas caras alrededor, entusiasmo y nerviosismo que parece no cambiar ni en la gente ni con los años, y ya son unos cuantos en esta LOCURA.

 

            It was a very hot and hard day, disappointing in general but also happy, with new faces around, enthusiasm and nerves unchanged neither in people nor through these past years, and we already have some into this MADNESS.

 

            Fue un día muuuuuy largo que duró aún más por razones que no se pueden entender o explicar a la gente que no sabe (o aprecia) el tipo de ASUNTO del que estamos hablando. Quizás porque tenemos la suerte de vivir en Madrid, quizás porque después de tanto suplicio y nervios ya nos daba igual todo y no teníamos nada mejor que hacer más que el imbécil en esa entrada del Villamagna hasta mucho más allá de que se echara la noche completa. El estado semicomatoso que llegamos a alcanzar fue tal que ya no había frío, calor, sed, hambre o cualquier otra sensación física primaria. Y quizás también porque si no hubiera sido por el espíritu optimista y de fe inquebrantable que nos mostró Agnes, podríamos haber ido prendiendo fuego al hotel con cada llama de desaliento, decepción y agotamiento que fue dejando toda la buena gente que coincidimos y conocimos en el día.

 

            It was a veeeeeery long day, even longer for reasons which can’t be explained or understood for people who don’t know (or appreciate) what kind of MATTER we are talking about. Maybe it was because we are lucky living in Madrid (Agnes and me, ‘cause our Caliope is from Toledo, the Imperial city and Patrimony of Mankind), maybe because, after such a long torture and stress, we already gave a fuck for everything and didn’t have any sillier thing to do than staying in that entrance of the Villamagna Hotel the whole night along. The almost-coma state we reached was the one in which you don’t feel cold, hungry, thirsty, tired or whatever other primary physical sensations you can imagine. And maybe also because if it hadn’t been for Agnes’ optimist spirit and unbreakable faith, we would’ve been able to reduce into ashes that hotel with each flame of disappointment, sadness and exhaustion left by all the nice people who met there, long-lasting Crowe friends and new mates joining us.

 

            Con cada una que vimos marchar, la llama se fue haciendo más grande y de haber sido real, esa cutrez de gentuza de Universal Pictures en España y la chusma del personal del hotel −en especial, los graciosos de seguridad: sí, tíos, teníamos toda la pinta de armas de destrucción masiva dispuestas a cortar cabezas y huevos, al señor Crowe el primero− habrían ardido en el infierno más infernal por tanta tontería y mamonez.

Sólo a eso de las diez y cuarto de la noche, alguien tuvo la amabilidad y las sinceras palabras de decirnos que llevaba todo el día viéndonos y sintiendo mucha pena por nosotras y que nos fuéramos a casa porque a aquellas alturas ya no iba ser posible nada más que esperar que el señor Crowe pudiese salir por el parking, algo improbable porque se encontraba en su habitación descansando −tal como puso Russell en su Twitter− y aparentemente sin intención de salir ya, como nos dijeron los seguratas. Vale, entendemos que pueda ser su trabajo pero ¿por qué tantas mentiras y cachondeo?

“Hacedme caso, no vale la pena o va a ser muy difícil”, nos dijo ese alma de Dios que resultó ser el mismísimo director del hotel −aparentemente de paseo con su familia− que también añadió (quizás le había llegado el soplo, quizás no, nunca lo sabremos…) que podría haber una ligerísima posibilidad de que a lo mejor en media hora… Nosotras sólo pudimos agradecer de corazón sus amables maneras porque eran las primeras en todo el puto día. Afortunadamente, más tarde le pudimos dar las gracias más grandes por el mejor ÉXITO conseguido y él también pareció alegrarse de verdad.

           

            With one girl we saw leave, the flame was higher and higher and if it had been real, that bunch of fucking UP Spain staff as well as the hotel one with the “funny” security guys ahead would have burnt in the most infernal hell for all the bad manners and silly restrictions −yeah, guys, we looked like massive destruction arms loaded and ready to chop heads and balls, Mr. Crowe’s ones firstly, of course!

            Only by 10.15 pm and just resisting there with my wonderful mates Agnes and Caliope, someone passing by apparently for a walk with his family had the mercy to stop and tell us that he had been watching us the whole day and felt very sorry, so we’d better go home because it was gonna be very difficult to get more than an unlikely Mr. Crowe’s exit by the parking, as he was resting in his room –as Russell tweeted– but supposedly without any intention yet to go out, as the security guys told us before. Well, we understand it’s their job, but why so many lies and mockings?

            “Believe me, it’s no worth or quite difficult”, said that kind soul who turned out to be the hotel manager himself that also added (maybe he got the wind of it, maybe not, we’ll never know it...) that it might be a very slight chance in half an hour... We only could really appreciate his kindness because they were the first nice manners and words heard in the whole day. Fortunately, we could express him later the biggest thanks for the best SUCCESS and he truly looked happy.

 

            En fin, que todo se había ido confabulando para obtener la nada absoluta hasta que se produjo el TODO, el MILAGRO, la recompensa, la suerte o el destino, más o menos media hora después.

            Yo ya lo único que sé es que pasó. Y así, de la nada nocturna, apareció esa furgoneta con un copiloto asomado por la ventanilla bajada que vio y miró a aquellas tres almas en pena arrastrando los pies por la acera desde la entrada del hotel hasta la salida del parking. Bastante patético, lo sé… Pero bueno, yo que también veo la cara del tío mirando que además nos saluda con la mano y exclamó flipando: “¡Es Russell! ¡Qué cabrón!”

            Se debió sorprender algo de ver que todavía quedábamos por allí tres chicas (o fantasmas) o se apiadó −bueno, fue Máximo el Misericordioso, así que…− y esa furgoneta sólo tarda dos segundos en apartarse a la derecha y parar al lado de la acera y la entrada del parking.

            Quiero remarcar que no había ninguna razón para hacerlo porque a lo mejor Russell tenía prisa, había olvidado algo o lo que fuera, pero asumiendo finalmente que la razón fuéramos nosotras, el grito fue unánime: “¡Ostiasss, que se paraaaaaaa!” Eso y echar a correr (ya no sé con cuánta dignidad) fue un único movimiento. Así que la furgoneta se paró y, tranquilamente, Russell (o Dios o el Diablo) se bajó y caminó hacia nosotras, acompañado de dos asistentes. No había peligro alguno ya, tío, estábamos prácticamente muertas… Bueno, que fue como si Dios, (no, va a ser el Diablo, ¡jejejejeje!) pero siempre Máximo el Misericordioso, se estuviera acercando…

           

Pausa, un sorbo de agua, garganta cerrada. Al menos estoy sola en la oficina y puedo dar el cuadro a gusto… Vale… Ya parece que… Seguimos.

 

            So everything had led to reach the absolute fiasco until, as you’ve already read, the MIRACLE, REWARD, LUCK or FATE happened, more or less, 30 minutes later.

            Right now I only know IT happened. And so, from darkness, a black van appeared going out the parking, with someone on the right seat looking through the open window who saw those three lonely and exhausted souls dragging their feet along the sidewalk, from the hotel entrance to the parking exit. How pathetic, isn’t it? I know it.. Hehehehehe!. Anyway, I also saw the bloke’s face waving his hand at us and exclaimed: “It’s Russell! Fuckkkkk!”

            He must get surprised to see there were STILL three girls (or ghosts) around or have mercy –well, Maximus the Merciful again so... – and that van only spent two seconds to turn right and stop at the parking entrance.

            I want to remark that there was not really a reason to do it because maybe Russell was in a hurry or any other matter, but really assuming that the reason could be us, the scream was one: “Wowwwww, it’s stopping!” That and start running (I just don’t remember how much dignity we conserved, if any...) was an unique movement. So the van stopped and, calmly, Russell (or God or Evil) got off to walk towards us, accompanied by two assistants. There was really no danger at all, mate, we were practically dead...

            Anyway, it was as if God, (well, maybe the Evil!) but always Maximus the Merciful, was coming to us...

           

Pause, a sip of water, closed throath. At least I’m alone in the office and can melt... Ok, fine again... Go on...

 

            Sé que suspiré en uno de los más grandes alivios y mayores agradecimientos de toda mi puñetera vida y fui capaz de articular tres palabras: THANK YOU, RUSSELL.

            Otro inciso personal: pásate más de media de esa puta vida usando el inglés desde los doce años, currándote cinco de universidad con licenciatura en F. Inglesa, dando clases particulares más de quince y trabajando ya durante otros seis en una asesoría traduciendo y comparando textos en francés (sí, también sé algo de gabacho) e inglés, para tres putas palabras PORQUE NO FUERON MÁS (ni siquiera mi nombre).

            El silencio y la sensación de que no hay nada más alrededor (calle, edificios, coches, suelo bajo los pies, nada) se extendieron o más bien se contrajeron a ese círculo/instante/momento en que Dios y el Diablo estaban allí delante saludando, preguntando qué tal estábamos y cómo nos llamábamos. Y como AMBOS son de origen sobrenatural, no pueden tener más que esa voz tranquila y suave, amable y pausada mientras unas manos inmensas empezaron a hacer rápidos trazos sobre el papel formando una palabra que en ese instante me pareció muy extraña: Russell.

 

     I know I sighed 

            I want to do another personal remark: spend more than a half of that fucking life learning English since my twelve years, studying five at college to get a degree in English filology, giving tuitions for more than fifteen and working in airports, cruisers and, since six years ago, translating and comparing French (yeah... I also understand our neighbours, the Frogs) and English technical texts, and I was only able to pronounce those three fucking words, NO MORE (not even my name), to become deadly dumb afterwards. in one of the biggest relieves of all my fucking life and was able to articulate three words. “Thank you, Russell”.

            The silence and sensation of not being aware of anything around (streets, buildings, sounds, cars, soil under your feet, ANYTHING) spread or, better said, got totally focused on that circle/instant/moment in which God and Evil were in front saying hello, how are you and what’s your name. And as both of them are from the same supernatural origin, they only can have that calm and warm look, soft voice, kind and paused, as long as that pair of huge hands started to make fast movements with a pen on papers forming a word I thought it was really strange: Russell.

           

            Ah, es verdad, que era Russell Crowe, un tío del otro lado del mundo que hace películas y es conocido por ser uno de los mejores actores no sólo de su generación sino de toda la historia del cine tanto como por su fama de matón sin cerebro (esto… ¿de qué me suena eso?), un broncas de mucho cuidado y un asesino del teléfono que mamó leche del infierno y que probablemente le disparó la bala mágica a Kennedy un año antes de nacer.

En fin, exactamente el mismo ÁNGEL de eternos vaqueros, sudadera negra de sus Conejitos del alma y botas, con las dimensiones de un armario ropero empotrado de veinte por cincuenta o un Ranger Rover 4 x 4 con cubierta de titanio reforzado y la energía de medio universo concentrado en esos ojos de luz que iluminan más que el Sol, y capaces de tocar almas con un simple vistazo; o al menos, tocan las de todos aquellos que tenemos sensibilidad por una belleza y una forma de ser especial y única en un hombre y que va más allá de una apariencia física más o menos dura, compacta o áspera, y que es simplemente autenticidad. O sea, un cariñoso y amistoso ángel, divino y humano al mismo tiempo, con sus herramientas para protegerse pero esa muestra tan correcta, abierta y suave de maneras en una situación como esa. Pero aparte de eso, ¿todavía queda alguien que no crea que existen y que desde luego tienen sexo? ¡Jajjajajaja! ;−D)

 

            Ok, you’re right, it was Russell Crowe, a bloke from the Far side of the World who makes movies and is known as one of the finest actors not only of his generation but of the whole history in cinema as well as a mindless thug (er… where did I hear that?), a notorious brawler and a lethal phone-throwing killer with the temper directly from Hell who probably shot the magic bullet to Kennedy one year before being born.

That is exactly the kind of CREATURE or ANGEL dressed with his eternal jeans, South Sydney black jumper and boots, with the dimensions of a reinforced titanium covered Ranger Rover and the energy of most of the universe concentred into those eyes of light that illuminate more than the Sun, and able to touch souls with a simple glance; or, at least, they touch all of those who are sensitive to a special and unique beauty and character in a man beyond his more or less hard, compact or harsh physical appearance, because it’s only authenticity. That is, a tender and friendly angel, divine and human at the same time, with his tools for self protection but that so correct, open and soft sample of manners in a situation like that. But apart from that, is there still anyone who doesn’t believe that angels exist and do really have sex? ;-D!

           

            Así que Russell firmó todo amablemente, aceptó y agradeció el regalo que improvisó mi querida Calíope, un pequeño libro sobre A. Gaudí que estaba leyendo, y luego, con ese pausado y dulce “nice to meet you” y extendiéndonos la mano a cada una para mirarnos y darnos un suave apretón, se despidió con más sonrisas y volvió a la furgoneta.

(O sea, que ni siquiera se nos ocurrió pedirle una miserable foto, pero debéis entendernos, por favor, ¡ENTENDEDNOS! Y así no seguiremos dándonos cabezazos contra la pared.)

            A continuación, nosotras también nos volvimos y la compostura duró unos… dos segundos antes de convertirse en un cañonazo de adrenalina y endorfinas directamente a la cabeza y al corazón que salió disparada en una explosión de temblores, gritos y alaridos que desde luego fueron mucho más atronadores que los de docenas de hinchas del Madrid que, con los coches pitando por la calle, celebraban la derrota del Barça en la semifinal de la Champions.

           

            So Russell signed all the photos and papers, accepted and thanked for the present −a small book about A. Gaudí− my dear Calíope was reading and wanted to give him and then, with a sweet “nice to meet you” extending his hands, looking at each one and shaking ours, he said goodbye with a last broad smile and came back to the van. That’s all.

(We didn’t have the idea of asking for a photo, we simply couldn’t think so, PLEASE, we beg you, UNDERSTAND US! I’m sure you can do it and we’ll be able to stop crashing our heads againts the wall!)

            We also turned on and our good manners lasted some... two seconds after feeling like a shot of adrenaline and endorphins rightly to heads and hearts leading to an explosion of screams and cries that were much stronger than the ones of the dozens of Real Madrid supporters, in cars along the street, celebrating the defeating of the eternal rival, F.C. Barcelona, in the Champions League semi final.

 

            Llamamos a más personal (Dove y Seira) y más aullidos y más locura feliz entre abrazos, besos y saltos. Y quizás más que por lo ocurrido, por la constatación de lo que ya sabemos y conocemos de Russell más allá de su imagen pública tan alterada por los medios de comunicación: que simplemente es un tío sencillo que se dedica a hacer cine donde se trabaja con emociones y el mayor talento que se puede tener para ello. Ya está. Así que es ese contraste entre talento y sencillez lo que no tiene más remedio que rendir a quienes únicamente admiramos esas cualidades pero, que en casos excepcionalísimos como el señor Crowe, se dan como dones en cantidad ingente y revestidos además de tan poderosa presencia física.

 

 

            We inmediately phoned our mates Dove and Seira, and more cries and more happy madness with embraces, kisses and jumps here and there. Now I think that the emotion wasn’t so great for the meeting with Russell but for the confirmation of what we already knew of him beyond his public image so altered by the media: he is simply a humble man who makes movies where you work with emotions and the finest talent you can have for it. That’s all. So, it’s that contrast between talent and humble nature what catch people who only admire those qualities but, in exceptional cases like Mr. Crowe’s, are given as gifts in such a huge amount and are also covered by such a powerful presence.

 

            Si para colmo esa admiración te lleva a querer compartirla a una escala tan grande como la mundial y además te ha proporcionado unas amistades tan fabulosas como las que yo he conseguido, mantenido y engrandecido con el paso del tiempo, sólo puedes sentir agradecimiento absoluto y desear todas las bendiciones para quien la produce. Y eso es lo que nunca le faltará al señor Crowe además de su familia y gente cercana que sabe quién y cómo es de verdad.

           

            If also that admiration leads you to share it around the whole world and has given you friends as wonderful as mine who remain there through the years with the same intensity and tenderness, you can only feel absolute grateful and wish all the blessings for the one who produces it. And that’s what Mr. Crowe will always have apart from his family and closer people who really know him.

 

            Posiblemente haya otra ocasión de saludar a Russell −¿por qué no, verdad, Agnes?, (y a mí me pueda salir alguna palabra más. Joder, tío, ya lo sabes, ¿no? ¡NO ÉRAMOS MUDAS y controlamos la parla inglesa −bueno, la tuya lo mismo es otra cosa− ¡coño!; o no ocurra más como esa noche de miércoles, pero ya no importará. No fuimos afortunadas, tuvimos la SUERTE, así que nunca se olvidará como no se han olvidado las veces anteriores ni como no se olvida cada momento de felicidad y emoción supremas que te toca en la vida.

 

            It’s possible that we can meet Russell again −why not, isn’t it, Agnes?, (and I can be able to pronounce more words. Mate, you know it, don’t you? WE WEREN’T DUMB, fuck!, and control the English language –well, yours maybe is something different; or it’s possible there are no more meetings like the one on Wednesday night, but it won’t matter at all. We weren’t lucky, we had THE LUCK, so it won’t be forgotten as we haven’t forgotten past times ‘cause moments of pure emotion and happiness in life remain forever.

 

            Gracias otra vez / Thanks again

 

            Mariola

Con Russell.
Con Russell.